La lidocaína es un anestésico local que adormece un área específica durante procedimientos dentales y tratamientos menores. Te permite permanecer despierto sin dolor. En términos simples, la lidocaína funciona al bloquear los canales de sodio en los nervios, impidiendo que las señales de dolor lleguen al cerebro. Ese bloqueo temporal produce un efecto de adormecimiento, de modo que no sientes dolor en la zona tratada.





